CLUB DE ESGRIMA DE MADRID
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La rapière, que era un arma con filo pero cuyo modo de ataque primario era de punta, se extendió rápidamente por toda Europa. Surgieron varias escuelas y el arte de la esgrima y su enseñanza fueron creciendo y refinándose. Grandes maestros como Narvaez y Thibault en España, o Agrippa y Capo Ferro en Italia escribieron tratados e introdujeron la “esgrima lineal” (se refiere al avance en línea recta ) y el “fondo” (algo que aprenderás en tu primera clase de esgrima!). La rapière también evoluciono hasta volverse una espada más pequeña y ligera. Si bien tenía filo en un lado, éste estaba destinado a impedir que el oponente intentara coger la hoja. Pero el arma estaba diseñada para ser usada de “punta”.
El hecho de que fuera más liviana hizo posible un estilo más complejo y defensivo. Los maestros franceses desarrollaron una técnica de defensa con la espada, de mayor sutileza en los movimientos y ataques más complejos.
Para su enseñanza, se comenzó a colocar una botón de cuero en la punta, por seguridad, y es así como nació “le fleuret”, el florete; el cual era idéntico en su uso al florete moderno. De hecho, tanto la teoría y como la práctica de la esgrima moderna proviene de la escuela francesa.
Para mediados del siglo IXX, el duelo estaba en declive como forma de resolver las disputas, en parte porque la victoria podía significar la acusación de homicidio y la cárcel. Se popularizó el duelo a “primera sangre”, donde no era necesario llegar a matar al oponente sino que el duelo se detenía en el momento en que un oponente hería al otro.
El duelo representa la base de la esgrima con espada, tal y como la conocemos hoy.
El sable fue utilizado mayormente en ámbitos militares, sobre todo en la caballería.
fondo de esgrima